jueves 4 de junio de 2009

Ración Doble... de mantita de vara de avellano (2)

El otro día me quedaba colgado al hilo de esa "obra maestra" (por favor, con todo el sarcasmo y las comillas del mundo), que fue Sangre de Mayo. Y Garci y todos los que rodearon aquel invento que hoy, Doña Espe, defiende como loca asegurando que era muy bonita y que le había apasionado y refleja a la perfección lo sucedido en aquella fecha. Y una mierda. ¿Por qué? Porque es más que probable que la presidenta de la Comunidad no tenga ni puta idea de lo que sucedió realmente el 2 de Mayo de 1808. Y es una puta vergüenza que esta gente sea la que nos gobierne.

Pero claro, miras al otro lado del charco, a la oposición, y lo que ves da tanto miedo o más, y decides que a lo mejor lo que debes hacer es irte a vivir al monte en plan ermitaño y olvidarte de esta mierda, o colgar por los huevos a todos los ladrones, hijos de puta, robaperas, lameculos y tontos del haba que hay en el Gobierno de la Comunidad y del Estado. Aquello de la turba popular, una sana costumbre que parece ser se ha perdido en estos tiempos que corren. Y que me devuelve al 2 de Mayo.

Que nadie se confunda y entienda lo que no es. No me siento patriota. No voy a defender a España a capa y espada. Creo que nacer español es más una tragedia que una alegría. Creo que siempre hemos sido un pueblo desamaparado y traicionero muchas veces, amigo de los rumores y de la falta de cultura, compañeros en los linchamientos y poco solidarios con el prójimo. Al menos eso me hace parecer la historia de España. pero no voy a negar que soy español. Que es donde he nacido. Es mi herencia, mi cultura, mi historia, y debo conocerla de la mejor manera posible. ¿Por qué? Porque sólo conociendo nuestro pasado podemos evitar repetir errores. Y también podremos enterrar fantasmas.

El 2 de Mayo es un acto heroico, único y trágico. Y no sólo por las muertes que hubo. Sino porque los españoles en vez de apuñalar franceses teníamos que habernos dedicado a quemar y ajusticiar nobles, reyes y señoritos. Cuanto hubiésemos avanzado en el mundo si aquel pueblo en plena revolución hubiese colgado de un pino al hijoputa de Fernando VII. Los españoles somos y siempre hemos sido un pueblo desgraciado que, viendo a su clase dirigente, nunca debió ser potencia mundial y nunca volverá a serlo. Y para eso es necesario entender y conocer el 2 de Mayo. Con sus pequeñas historias y sus grandes héroes. Pero nos hemos dedicado a destripar la historia de este país de una forma tan triste que ya nadie es capaz de recordar esas cosas. Hoy los niños no aprenden que los leones del Congreso de los diputados se llaman Daoiz y Velarde por los dos héroes que (como los 300 de Leónidas pero en españoles contra los gabachos. y sin una película digna que los represente) se levantaron en armas en el Parque de Monteleón y defendieron una idea, un sueño, una tragedia, hasta las últimas consecuencias. Fue probablemente un acto estúpido, pero es un hecho que se necesita para entender lo sucedido en España en los siglos siguientes. Para comprender que somos la suma de muchos, de pueblos, de gentes, de culturas, desde hace más de 2000 años, y que tenemos más cosas en común que cosas que nos diferencian. Porque el 2 de mayo sólo es un eco de Trafalgar, reflejado posteriormente en la guerra de Cuba, que viene a recordarnos a la Armada Invencible, sin los cuales nunca podremos comprender la dictadura de Primo de Rivera, la segunda república, la guerra civil, al cabrón de Franco y a los peleles que nos gobiernan hoy en día. Pero claro, sembrar nacionalismos, reinventar la historia, adueñarse de banderas y mil patrañas más, es más fácil que reconocer que aquí hemos muerto todos bajo las mismas guerras y por las mismas causas.

Jamás entendí que la gente criticase, por cambiar de tercio, Alatriste sin entender, más allá del entretenimiento de una película excelentemente rodada, el trasfondo histórico y de repetición de los hechos en los que nos encontramos cuatro siglos después. Ver al Conde Duque de Olivares obsesionado con Flandes mientras su país se rompe, atacado por traidores y "amigos", me hace recordar que aquellos polvos trajeron estos lodos. Que esta ingrata tierra tiende a repetir desgracias y a encumbrar a mierdecillas y que cada vez que alguno destaca un poco y asoma la cabeza por encima del resto, tendemos a cortársela. Siempre recordaré los versos de Machado diciendo aquello de:

Hay un español que quiere
vivir, y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

Todo ha sido siempre y será la misma mierda. Unos parecen deseosos de ocultarla y otros de convertirla en una odisea romántica (leáse PSOE y PP respectivamente según les conviene). El 2 de Mayo siempre me recordará que en esta, mi ciudad, tenemos la costumbre de regar de cuando en cuando las calles con sangre, (como decía una canción de rap, si cuando piso Madrid mis pies parecen rojos). 2 de Mayo, Guerra Civil, 11 de Marzo. Negarnos a conocer sus motivos, su existencia y sus consecuencias es un crimen tan grande como convertirlo todo en una feria de amoríos, pícaros y tunantes, como han intentado hacer Garci y sus compadres. Aquí ya no se salva nadie, todos son (somos) igual de culpables y de cabrones, y todos imponen su fascismo de una forma u otra. Y mientras, la gente crece adocenada y carente de estímulos para conocer de dónde cojones venimos. Antes decíamos que éramos un pueblo analfabeto y sin cultura. Ahora creemos que no lo somos, porque sabemos leer y escribir, vamos a la escuela y a la universidad. Pero sigue siendo mentira. Seguimos sin conocernos (o negándonos) a nosotros mismos, porque es más interesante leer el Hola, entrar en trifulcas por gilipolleces o ver Fama, a rabar. Así es imposible romper el ciclo. Así es imposible dejar de estar jodido por los mismos cabrones, mamarrachos e hijos de la gran puta.

No es todo lo que quería decir, pero supongo que alguno me irá entendiendo. Otros entenderán lo que les salga de los huevos, o nada, quizá. Yo, de momento, voy servido. Antes de las elecciones daré un repaso a los debates de subnormales que ha emitido TVE. De momento ojo a la foto del cartel publicitario que em encontré el otro día en Príncipe Pío, perfectamente tuneado para la ocasión por alguien bastante cuerdo. Va a ir a votarles la madre que los parió a ambos. Y al resto.